Poder infinito

Conferencia de Neville Goddard (1968-02-16)


Robert Browning nos dice:

“La verdad está dentro de nosotros mismos.
No surge de las cosas externas,
no importa lo que veas.
Hay en todos nosotros un centro más íntimo
donde la verdad habita en plenitud para ser conocida,
en lugar de insistir en abrir un camino
por donde el esplendor aprisionado pueda escapar,
ese que está produciendo todo,
como una luz que se supone está afuera”.

Mi palabra es verdad. Esta verdad está dentro de ti, esperando ser aceptada para poder ser experimentada. Hablando con su Padre en el capítulo 17 de Juan, Jesús dijo: “Yo les he dado las palabras que tú me diste; y ellos las recibieron y supieron en verdad que salí de ti, y han creído que tú me enviaste” (Juan 17:8).

¡Ahora te diré la verdad! El Poder me llevó a estar en la presencia del Señor Resucitado. Llevando la Forma Humana Divina, me abrazó y me incorporó a su cuerpo de Amor Infinito. Vestido con su cuerpo de amor, estuve ante Dios Todopoderoso, quien dijo: “Es tiempo de actuar”. Entonces fui enviado de regreso a este mundo para contar la historia de Dios como el poder infinito de la imaginación humana.

La energía nuclear podría destruir New York City. Pero el poder del que hablo está muy por encima de la energía nuclear. Supón que entras en una escena animada, como Grand Central Station en New York City en la hora pico, o el mercado de valores durante un día frenético. Mientras lo observas, detienes una actividad dentro de ti y todo queda inmóvil, como congelado. No importa cuánto tiempo lo mantengas, sea un segundo, un minuto o una hora, cuando se libera, la escena vuelve a animarse y todos continúan con sus intenciones.

Ahora supón que, habiendo detenido la actividad dentro de ti, cambias sus intenciones y, al liberar la escena con la motivación cambiada, descubres que se mueven bajo compulsión para cumplir aquello que ahora creen haber iniciado. ¿Te das cuenta de que con este poder podrías hacer que cometieran suicidio y pensar que fue lo que ellos querían? Como los lemmings, podrías hacer que corran hacia el océano, entren más allá de su profundidad y se ahoguen. Eso es lo que puedes hacer con este poder, pero no será tuyo hasta que primero seas incorporado al cuerpo del Amor.

Esto lo sé por experiencia, porque he detenido una actividad que parecía independiente de mí, para descubrir que, aunque sus formas lo eran, su vida no lo era. Al activar mi palabra, su vida estaba en mí; porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha concedido al Hijo tener vida en sí mismo (Juan 5:26).

Ahora bien, nadie viene a mí si no lo llama mi Padre, nadie. Comenzando en la superficie de mi ser, enseño el poder infinito de la imaginación humana, sin saber hasta qué punto será creído. Muchos son llamados a oír la historia de la salvación. Pocos son escogidos para creerla. Muchos me dirán que creen, pero descubro que es solo de labios para afuera. No estoy aquí para juzgar a nadie. Fui enviado no para condenar ni juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por medio de mí (Juan 3:17). El hombre es salvado por la creencia, y condenado por la falta de creencia en la naturaleza del Hijo de Dios. Ese Hijo, llamado Cristo en el Nuevo Testamento, es definido como el poder de Dios y su sabiduría (1 Corintios 1:24).

Cuando Dios se dio a sí mismo a mí, envió su poder al mundo, esperando que el talento que me dio fuera sabiamente invertido. Cuando les digo a otros lo que me ha sido revelado, sin importar lo que puedan decir, he duplicado la inversión y oiré las palabras: “Bien, buen siervo y fiel. Entra en el gozo de tu Señor” (Mateo 25:21).

Ahora déjame mostrarte cómo son seleccionados los discípulos. Esta selección siempre se hace en la profundidad del alma, como en el caso de esta señora, quien escribió diciendo: “El viernes pasado por la noche me acosté llena del mensaje que había escuchado de usted, y me encontré en un lugar muy, muy lejano, remoto en tiempo y espacio. Estoy sentada en una silla en una gran habitación vacía, con frente de vidrio y pilares de mármol. De repente aparece un carruaje autopropulsado. Se detiene frente a mi ventana y veo cómo se abre la puerta, mientras baja un hombre que es la encarnación del poder y la autoridad. Es alto, con el cabello rizado y gris, lleva una capa tipo sobre y carga un pequeño portafolio.

“Moviéndose rápidamente, entra en la habitación, camina hacia mí y empieza a hablar de poder. Al mirarlo lo reconozco, Neville. Ahora personificado como poder, me doy cuenta de que usted es Dios y usted es Neville. Sin mostrar señal de reconocimiento, continúa hablando de poder, poder puro y sin adulterar. Luego, tan repentinamente como se acercó, se dio la vuelta y salió rápidamente. Como si fuera por cita, el carruaje apareció, usted entró en él y desapareció de mi vista.

“Desperté desconcertada, escribí la experiencia y volví a la cama diciéndome: ‘Debo contarle esto a Neville’. Al instante me quedo dormida, soñando de nuevo el sueño, cuando aparece mi amiga Marge Broome. Y entonces recibo un golpe en la frente con un topacio pulido de entre 7 y 10 centímetros de largo y casi 2 centímetros de grosor, incrustado en oro. Mientras lo observábamos, un hombre se acercó y dijo: ‘Eso es muy valioso. Puedes partirlo en muchas piezas y sacar mucho dinero’. Esa idea comercial me agradó, así que lo puse en mi bolso y de nuevo me dirigí hacia su casa para contarle el sueño.

“De repente me di cuenta de que Marge había desaparecido, al igual que mi coche, mi bolso y el topacio. Sin transporte, sin dinero y sin identificación, me dije: ‘¿Qué hago…?’, entonces detuve el pensamiento y dije: ‘Iré dentro de mí e imaginaré que estoy con Neville’. Al instante estoy en su departamento contándole el sueño. Cuando llego al punto de decirle cómo me imaginé allí, sonó el timbre y entró un grupo de jóvenes alegres y felices, causando tanta confusión que desperté, diciéndome: ‘Se lo diré el lunes’”. ¡El lunes pasado ella me trajo la carta!

Mi obra no está completa hasta que mi Padre, en la profundidad del alma, llama a mis doce. Al reconocer y aplicar la verdad de mis palabras, esta señora fue llamada a presenciar la encarnación del Poder Infinito. Ella lo vio como el hombre que conoce como Neville, y sin embargo sabía que era Dios. Muchos me ven como un hombre físico. Pocos ven mi verdadera identidad, la cual se ha desplegado en la profundidad del alma. Pero no soy único. Sé que todo hijo nacido de mujer un día será llamado y abrazado para hacerse uno con el cuerpo de Dios. Entonces, vestido con la forma del amor, él también será enviado por Dios. Después de ser incorporado al cuerpo del amor, fui enviado vistiendo el manto de Jesucristo, el poder y la sabiduría de la Imaginación. ¡Ahora sé que soy el poder que puede efectuar el cumplimiento del deseo!

Sin amiga, sin coche, sin dinero y sin topacio, esta señora recordó el poder del que hablo. Lo ejerció y al instante, sin ninguna forma de transporte, se encontró en mi departamento contándome su sueño. ¡Eso es poder! Hay un poder enorme en la riqueza, así como en la bomba atómica, pero su poder es como un cuete comparado con el poder de la Imaginación. Sin ningún antecedente ni título, puedes habitar en cualquier estado en tu imaginación como si fuera verdad; y de una manera que nadie conoce, tu poder te llevará, sin un topacio, sin un amigo o sin un coche, al estado de tu elección. Ese es el poder del que he sido enviado a hablarte.

Este poder, personificado como Jesucristo, está investido en el hombre como su Imaginación Humana. Jesucristo es Aquel que me envió. Nunca me ha dejado, así que cuando me ves, lo ves a Él. Y cuando yo me vaya de aquí, regresaré al cuerpo del Amor.

Esta señora ha sido llamada. Ha sido fiel a la palabra y la ha comprobado por sí misma en las regiones más profundas de su mente. Yo le he dado la palabra que el Padre me dio. Ella la ha recibido y ahora conoce la verdad por experiencia personal. Ella vio el poder, personificado como hombre. Sabía que era Dios, y sin embargo era el hombre que ella conocía como Neville. Tenía que experimentar esto en lo más profundo de su alma para saber que era verdad.

Ahora, mientras les cuento otro sueño, recuerden: todo, no importa qué sea, es un símbolo. Esta señora se encontró en un dormitorio con muchas otras muchachas. Cada muchacha sostenía una tabla que cubría doce días, y cada día estaba encabezado por la primera letra de un evento que ella experimentaría ese día. Una muchacha le mostró una tabla con la letra “K” marcando el día, diciendo que su hijo iba a ser secuestrado, pues necesitaba esa experiencia. Enfurecida, esta señora le dijo a la muchacha que no tenía que experimentar esas cosas, que podía revisar la experiencia del día usando el poder de su imaginación. A medida que la duda comenzó a impregnar el cuarto, tomó a su propio hijo y se fue.

Después de lo que pareció ser un tiempo muy largo, esta señora regresó y encontró que el cuarto ahora estaba ocupado por otra persona, quien había retirado sus libros. Mientras exigía que se los devolvieran, la escena cambió, y ella está en un cuarto donde todos estaban cantando porque su abuela venía. Aunque su abuela había muerto en 1962, apareció joven, con mucha vitalidad. Se abrazaron y ella pudo sentir lo fresco de la piel de su abuela. Entonces su cuerpo se volvió rígido y, al caer contra la señora, ella vio el simbolismo del acto de amor.

Esta señora ha probado el poder de la era venidera, y ahora ve todo como un símbolo y a nosotros como simples actores en la obra de la vida. Al regresar a un estado antiguo, lo ve como la misma obra repitiéndose con ligeras modificaciones. Mientras intenta traer el pasado de vuelta a su estado anterior reemplazando sus libros, se da cuenta de que no significa nada. Y al ver a su abuela viva, joven, vital y maravillosa, y reconocer el simbolismo que ella representa, su abuela desaparece de su vista.

He sido enviado para hablarles de un poder del cual quizá sean totalmente inconscientes. Para decirles que no necesitan ningún trasfondo social, intelectual ni financiero para lograr sus metas. ¿Se dan cuenta de que podrían ser número uno en el registro social, tener la inteligencia de un Einstein y el dinero de un Rockefeller, y aun así no alcanzar su objetivo? Y pueden no tener ninguna de estas cosas, y sin embargo cumplir cada uno de sus deseos si tan solo me creen.

Cuando se hizo la pregunta: “¿Cuál es la obra de Dios?”, vino la respuesta: “Que creáis en aquel que él ha enviado” (Juan 6:29). Esto no significa creer en Neville como hombre, sino creer lo que les digo. Sepárense del hombre y del mensaje, y crean en mis palabras, porque yo y mi Padre somos uno, y las palabras que hablo son las de mi Padre, que es Jesucristo (Juan 10:30; Juan 14:10).

Conociendo su origen físico, Jesús fue condenado por estar siempre en compañía de publicanos y pecadores. Y cuando le preguntaron de dónde venía, respondió: “Si os lo dijera, no me creeríais” (Lucas 22:67). Cuando le preguntaron: “¿Quién es tu padre?”, respondió: “Si me conocierais, también conoceríais a mi Padre; pero ni me conocéis a mí ni a mi Padre. Mi Padre es Aquel a quien vosotros llamáis Dios. Yo conozco a mi Padre y vosotros no conocéis a vuestro Dios” (Juan 8:19, 55). Entonces tomaron piedras y lo apedrearon, porque no creían en su origen último y solo veían su origen físico (Juan 8:59).

Yo nací en una pequeña isla llamada Barbados. Mi origen físico puede ser verificado, pero mi origen último solo puede conocerse cuando Aquel que me envió lo revela. ¿Saben que la frase “el que me envió” es puesta en labios de Jesús veinticinco veces en el evangelio de Juan? Y sin embargo nadie podía entender sus palabras, porque persistían en ver la vestidura física que él llevaba, y no a Dios, el que la vestía.

¡Ejerciten su poder creativo! Comprueben la verdad de mis palabras en lo profundo de su ser, como lo hizo esta señora. Entonces serán llamados, no en la superficie de su mente, porque el drama de la Escritura es sobrenatural. Ocurre mientras caminan sobre la tierra, pero en una región más profunda del alma.

Los discípulos, Pedro, Andrés, Jacobo o Juan, no fueron llamados mientras pescaban. Son estados simbólicos de la mente que creyeron lo que oyeron y fueron llamados en lo profundo de la mente.

Ningún hombre es llamado por su belleza facial, su posición social o su riqueza, aunque las iglesias los reconozcan aquí. ¿Han notado que los mejores bancos de la iglesia siempre están reservados para los ricos? Cuando yo era niño, no teníamos mucho dinero, pero teníamos un poco de posición, así que teníamos nuestro propio banco. Cada domingo por la mañana mi madre llevaba a toda su prole a sentarse en ese banco. Hoy en día los bancos reservados o comprados son cosa del pasado; pero aunque el nombre no esté permitido, sigue siendo una ley no escrita en todas las llamadas iglesias “respetables” reservar ciertos bancos para aquellos que tienen grandes sumas de dinero. Y cuando el ministro los ve ahí, rompe su sermón preparado y les dice lo que quieren oír, sabiendo que si no lo hace no regresarán a darle más dinero.

Sé que esto es verdad. En New York City, el Saint Luke’s Hospital está entre Saint John the Divine y Saint Thomas Cathedrals. Una señora dejó en su testamento dos millones de dólares a Saint Thomas, si el obispo Manning moría antes que ella. De lo contrario, el hospital (administrado por la iglesia episcopal) recibiría el dinero. Pues bien, el viejo vivió más que ella, así que Saint Luke’s heredó los dos millones de dólares. Eso es lo que sucede en todas estas llamadas iglesias respetables y no tiene absolutamente nada que ver con ser llamado, ni con conocer al único Dios verdadero.

He sido enviado para decirles que su propia y maravillosa Imaginación Humana es el verdadero Cristo. Ustedes lo comprobarán por sí mismos si se ponen a prueba y ven si están permaneciendo en la fe (2 Corintios 13:5). Mi amiga se puso a prueba cuando se encontró privada de una amiga. No tenía coche, ni dinero para un taxi, ni topacios que vender; pero recordando mis palabras, fue dentro de sí misma y, al imaginarse en mi casa, estuvo ahí al instante. Habiendo pasado la prueba, ella es llamada.

Esta señora tuvo un sueño doble, lo cual significa que la cosa está determinada por Dios y sucederá pronto (Génesis 41:32). Al ser doble, el sueño contiene un doble chorro de verdad, que es: ella pasó la prueba y ella entró en el círculo.

No siento que pase mucho tiempo antes de que yo desaparezca, sin dejar rastro alguno. Sin embargo, esto no puede suceder hasta que haya terminado la obra que me fue dada para hacer. Solo entonces puedo pedirle a mi Padre que me regrese a la gloria que era mía, la gloria que tenía antes de que el mundo fuese (Juan 17:5). Yo, la Imaginación, salí del Padre. ¡Eso es preexistencia! Al entrar en el mundo, ahora visto una vestidura de carne para formar un núcleo de aquellos que creen en su Imaginación Humana. Ellos llegarán a los setenta, luego a los ciento cuarenta y cuatro, y seguirán de ahí en adelante. Yo me consuelo en su visión, porque indica que mi obra está terminada y que la partida ocurrirá en breve.

¡Créanme! La historia de cómo Dios se hizo hombre para que el hombre llegue a ser Dios es la historia más gloriosa jamás contada. Pero al hombre hay que recordarle constantemente que este Dios es su imaginación, y la fuerza que mueve al mundo. El poder infinito reside en tu Imaginación. Puedes estar en prisión e imaginarte libre. Si crees en la realidad de tu acto imaginado, no hará ninguna diferencia cómo seas liberado. Pero cuando suceda y te encuentres donde imaginaste que estabas, habrás puesto a prueba y reconocido el poder infinito que eres. Al imaginar, te liberas a ti mismo; y cuando Dios te libera, eres verdaderamente libre (Juan 8:36).

Jesús nunca violó la ley del César. Al mirar una moneda dijo: “Den al César lo que es del César. Y si el César quiere más impuestos, pídanle a su Padre celestial que les provea más dinero imaginando que ya lo tienen” (Mateo 22:21). Tu Padre celestial, que habita dentro de ti, tiene el poder de liberarte, mientras que un dios en el que se cree como algo externo te esclavizará.

En el libro de 1 Samuel se cuenta la historia de cómo el pueblo, queriendo ser como todos los demás, deseó tener un líder sobre ellos. Entonces Samuel dijo: “Un rey tomará a sus hijos para su ejército. Tomará a sus siervas, a sus siervos, a sus hijas y su dinero. Y cuando les haya quitado todo, los tomará también a ustedes. En ese día los esclavizará como ha esclavizado a todos los demás. Entonces clamarán para ser salvados de un dios que ustedes mismos escogieron, pero en ese día no tendré oídos para escucharlos” (1 Samuel 8:11–18). A pesar de la advertencia, el pueblo escogió a Saúl, quien los esclavizó exactamente como el profeta Samuel lo había anunciado.

¿Quieres un rey? ¿Un dictador? ¿Un salvador externo? Eres libre de escogerlo, pero yo profetizo para ti: cualquier poder fuera de ti mismo te esclavizará.

Sabiendo que encarna el poder infinito, Jesús se volvió hacia los que lo apresaban y dijo: “¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él me daría más de doce legiones de ángeles? Pero ¿cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que así debe ser?” (Mateo 26:53–54). Vine al mundo prometiéndole al que me envió (que soy yo mismo) que me sometería a todas las limitaciones de la carne y bebería la copa de la experiencia, hasta que el tiempo demuestre que yo soy Dios y que soy dueño del mundo. Sabiendo quién soy, tengo el poder de llamar a doce legiones de ángeles, pero beberé esta experiencia hasta la última gota. Luego, habiendo hecho exactamente lo que se me encomendó hacer, regresaré a Aquel que me envió, quien dirá: “Entra, siervo fiel, en el gozo del Señor” (Mateo 25:21). Y no hay gozo como el de ser reincorporado una vez más al cuerpo del amor.

Ahora entremos en el silencio.

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