Conferencia de Neville Goddard (1969-12-05)
“El secreto de imaginar es el mayor de todos los problemas, a cuya solución todo hombre debería aspirar; porque el poder supremo, la sabiduría suprema y el deleite supremo, yacen en la solución de este gran misterio”. La imaginación es el Jesucristo de las Escrituras, y cuando resuelves el gran misterio de imaginar, habrás encontrado la causa de los fenómenos de la vida. A la imaginación se le llama “Jehová” en el Antiguo Testamento y “Jesús” en el Nuevo, pero son el mismo Ser. La Imaginación Divina, que lo contiene todo, se reproduce en la imaginación humana; por lo tanto, todas las cosas existen en la imaginación humana. Cuando resuelvas el problema de imaginar, habrás encontrado a Jesucristo, el secreto de la causalidad.
Permítanme compartir con ustedes dos experiencias que me llegaron esta última semana. La primera señora dijo: “Al regresar recientemente de un maravilloso crucero, documenté mi equipaje en el Aeropuerto La Guardia, con destino a Chicago, donde esperaba pasar unos días con amigos. Al llegar a Chicago, descubrí que la maleta que contenía la mayoría de mi ropa y todos los regalos que había comprado para mis amigos y parientes, así como un relicario que mandé hacer con el anillo de compromiso y la argolla de bodas que me había dado mi difunto esposo, se había perdido. De inmediato reporté la pérdida a la aerolínea, pero cuando llegué a California todavía no había rastro de ella.
“Una semana después recibí una carta diciendo que no podían localizar la maleta, y mi primera reacción fue maldecir a la aerolínea por su negligencia; pero luego recordé que imaginar crea la realidad. Traté de revisar la carta, pero como no podía sentir que sus palabras fueran verdad, comencé a asumir que la maleta había llegado a la casa. La levantaba y la ponía sobre la cama, la abría, guardaba mi ropa, así como los regalos que estaban ahí. Hacía esto todas las noches y también durante el día, cuando notaba que mis pensamientos se desviaban.
“Cuando los nietos preguntaban por sus regalos, yo les decía que venían en camino, pues nunca le admití a nadie que la maleta se había perdido. ¿Cómo podría hacerlo, si creía en lo que había imaginado? Seis semanas después recibí una carta de la aerolínea diciendo: ‘Si no recoge su maleta dentro de cinco días, se le cobrará almacenaje’. Fui por la maleta y encontré todo ahí, y guardé todo, tal como había imaginado hacerlo”.
Luego la señora añadió este pensamiento: “El trabajo del amor nunca se pierde. Todo lo que estaba en esa maleta era amado, y yo sabía que si este principio era verdadero, se probaría a sí mismo en la prueba, y así fue”.
No puedo agradecerle lo suficiente por compartir esta experiencia conmigo, para que yo, a mi vez, pueda compartirla con ustedes. Todo es creado por la imaginación humana. No hay otro Dios. Puedes usar tu imaginación sabiamente y crear un cielo aquí en la tierra, o usarla tontamente y crear el caos del mundo; pero solo hay un poder, llamado el Señor Dios Jehová en el Antiguo Testamento, y Jesucristo en el Nuevo.
El primer impulso de esta señora fue maldecir a la persona que, tontamente, perdió la maleta. Luego, recordando lo que había escuchado, trató de revisar la carta. Cuando eso no se sintió natural, se preguntó qué haría si la maleta ya estuviera en su posesión. Asumiendo que estaba ahí, hizo todo lo que haría si fuera un hecho físico, y seis semanas después lo fue.
A eso me refiero cuando digo que imaginar crea la realidad, porque una asunción es fe; y sin fe es imposible agradar a tu maravillosa imaginación humana. La Imaginación Divina, que lo contiene todo, se reproduce en la imaginación humana; por lo tanto, la imaginación humana lo contiene todo. El mundo es la imaginación humana proyectada hacia afuera. Al no saber esto, el hombre se engaña a sí mismo, se asesina a sí mismo, declara la guerra contra sí mismo y comete toda clase de maldades contra sí mismo; pero no te dejes intimidar por el horror del mundo. Déjalo en paz, porque no es más que el mal uso del poder ejercido por la humanidad dormida.
Ahora bien, otra señora compartió conmigo esta experiencia: se encontró en la cocina de una vecina, llena de hombres y mujeres vestidos como menonitas. (Todos ustedes saben cómo se ven los menonitas. Originarios de Zurich, Suiza, en el año 1525, se movieron a Alemania, Francia, Bélgica y Holanda, para finalmente llegar a este país en el siglo XVII. Hoy, sumando alrededor de 150,000 a 200,000, continúan vistiéndose y viviendo de la misma manera que cuando llegaron aquí hace 300 años. Aquí hay una creencia fija que se ha perpetuado año tras año).
El segundo esposo de la vecina la había maltratado, así que los menonitas lo mataron. Aunque ella trató de decirles que estaba mal quitarle la vida a otro, para ellos era lo correcto. Él se había unido a su sociedad y conocía sus leyes, las cuales decían que si un hombre maltrataba a una mujer, debía ser ejecutado. No importaba qué argumento usara ella, no podía persuadirlos de que lo que habían hecho estaba mal.
En el capítulo 16 del libro de Proverbios se lee: “Todos los caminos del hombre son puros en su propia opinión, pero el Señor pesa los corazones. El Señor ha hecho todo para su propósito, aun al impío para el día de la calamidad” (Proverbios 16:2, 4). Creyendo en ojo por ojo y diente por diente, no sentían remordimiento ni culpa por sus acciones, pues a sus propios ojos era perfecto.
De pronto apareció una limusina y hombres vestidos de negro, portando ametralladoras, entraron en la casa. Mientras ella observaba, el líder, apuntándole con su arma a la señora, ordenó a los otros que registraran la casa. Entonces la señora despertó, pero no para encontrarse en su cama, sino de pie en el cuarto de su sueño. Al darse cuenta de pronto de que estaba despierta dentro de su sueño y de que la acción estaba ocurriendo dentro de ella, detuvo la actividad, lo cual le permitió ver a todos como vivos e independientes de su percepción, y todos quedaron congelados.
(Como dijo Blake: “Todo lo que contemplas, aunque parezca estar fuera, está dentro, en tu imaginación humana, de la cual este mundo de mortalidad no es más que una sombra”).
Volviéndose hacia el líder, dijo: “Tú no quieres matarla, tú la amas y ella te ama”. Luego, volviéndose hacia la mujer, dijo: “Tú lo amas y él te ama”. Permitiendo que obedecieran su voluntad, se hizo a un lado y observó cómo el hombre bajaba el arma y, con los brazos extendidos, avanzaba para abrazar a la mujer. Al darse la vuelta para ir a la cocina y liberar la animación ahí, su alarma la hizo despertar a este nivel de su sueño.
Este mundo es tanto un sueño como aquel, pero el hombre está profundamente dormido y no sabe que está soñando. Nadie sentenciaría a un hombre por soñar que mató a otro; más bien tratarían de analizar su sueño, y la mayoría de nuestros llamados expertos en sueños son maestros consumados de la mala interpretación. No se dan cuenta del gran misterio que nos rodea. Les digo: todo este vasto mundo es el soñador individual proyectado hacia afuera, y el conflicto está dentro de él, no afuera.
El drama de esta señora comenzó como algo que ocurría en el exterior, y aparentemente independiente de su percepción. Luego despertó a una actividad dentro de ella, que estaba animando y dando vida a todo lo que percibía. Al detenerla, todos quedaron congelados, como estatuas. Cambió sus intenciones y luego observó cómo eran animados una vez más, pero ahora desconcertados, a causa del cambio radical que había ocurrido en ellos, el cual tuvo lugar dentro de ella.
La Escritura llama a esto arrepentimiento, o metanoia, que significa un cambio radical de mente. Cuando las ideas cambian, también cambian tus intenciones y tu actitud ante la vida. Se cuenta la historia de que, en su juicio, el Cristo resucitado le dijo al símbolo de la autoridad de este mundo: “No tendrías poder contra mí, si no te fuera dado de arriba” (Juan 19:11). Este mundo es un drama que ha sido puesto en movimiento con base en tu actitud desde arriba. Funcionando desde arriba, esta mujer está probando el poder del siglo venidero.
En el capítulo 10 de Lucas se cuenta la historia de setenta discípulos que, después de haber sido enviados al mundo, regresaron llenos de júbilo y dijeron: “Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”. Entonces él dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo. Pero no se regocijen de que los espíritus se les sujeten, sino de que sus nombres estén escritos en los cielos” (Lucas 10:17-20). Yo le digo a ella: no te regocijes porque has probado este poder, sino regocíjate porque tu nombre está escrito en los cielos. Esto es infinitamente mayor que demostrar tu poder en este mundo.
Ahora bien, Lucas no habla de setenta individuos enviados, sino del valor numérico de la letra hebrea ayin, cuyo valor simbólico es el ojo. No es el ojo externo, sino el ojo interno, que ve hacia adentro, al mundo del pensamiento. Tú tienes ese ojo interno; sin embargo, regocíjate no porque el espíritu se te haya sujetado, sino porque tu nombre está escrito en los cielos. Un día, cuando seas llamado a esa asamblea, verás que existe tal registro y que tu nombre está escrito en los cielos.
Esto puede parecer absurdo para la mente inteligente. Eso es porque están profundamente dormidos. Este muchacho de Manson, ahora en juicio por los asesinatos cometidos recientemente por su grupo, cayó bajo un poder del cual es totalmente inconsciente. Muchos de los que se volvieron sus esclavos eran personas sencillas, algunos cultos. Uno había asistido a la universidad durante tres años. Su poder, ejercido sin amor, produjo una experiencia horrible; pero ella ejerció su poder con amor, diciendo: “No quieres matarla. Tú la amas y ella te ama”. Ella liberó al hombre de su estado violento mediante el poder del amor. Este mundo es tan sueño como aquel mundo, y tú, su soñador, eres Dios aprendiendo a ejercer tu poderosa imaginación, en amor.
Puedes tomar este mensaje en cualquiera de los dos niveles. Úsalo como lo hizo mi amiga, cuando no aceptó el hecho de que su equipaje se había perdido, o prueba tu poder desde arriba. La Escritura declara que todo lo que desees, si crees que ya lo tienes, lo recibirás (Marcos 11:24).
Negándose a creer que su equipaje estaba perdido, mi amiga cumplió su deseo colocándolo sobre la cama, sacando su contenido y guardándolo. Hizo esto cada noche durante cinco semanas, y luego un día recibió un aviso diciendo que, si no recogía su equipaje dentro de cinco días, ¡le cobrarían almacenamiento!
No puedo agradecerle lo suficiente por compartir esta experiencia conmigo, para que yo pueda compartirla contigo y animarte a controlar tu imaginación humana; porque si quieres dirigir un rumbo verdadero hacia una meta específica en la vida, debes estar siempre consciente del final que estás moldeando mediante tu actividad imaginal, y no permitir que la duda entre ni por un momento. Cuando sabes lo que quieres, debes pensar desde la creencia de que ya lo posees, mañana, tarde y noche. Si lo haces, ningún poder puede detener su aparición, porque tú eres el soñador de tu sueño, proyectándote hacia afuera, dando forma a tu mundo por medio de tus actividades imaginales.
Tu propia y maravillosa imaginación humana es el Jehová y el Jesús de la Escritura. Las palabras significan: “Jehová es salvación”, o “Jehová salva”. En el capítulo 3 de Éxodo, Jehová reveló su nombre como Yo Soy (Éxodo 3:14). Tú no eres Juan ni María, sino simplemente Yo Soy. En el capítulo 4 del libro de Génesis se nos dice que cuando Abel, el segundo hijo, fue muerto, Eva dio a luz a Set, un hijo para tomar el lugar de Abel. Luego Set tuvo un hijo llamado Enós, “y desde entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Dios” (Génesis 4:25-26). Recuerda que, en el sueño de la mujer, el segundo esposo fue asesinado.
Ahora bien, las palabras “invocar” literalmente significan “llamar con”. No tiene sentido decir: “En el nombre de Jesús”, “en el nombre de Dios” o “en el nombre de Jehová”. Si dices: “En el nombre de Jesucristo”, no sientes nada. Pero cuando llamas con el nombre, dices: Yo estoy desempacando la maleta. Yo estoy colgando la ropa en el clóset. Yo estoy guardando los regalos. Yo estoy deteniendo la actividad interior y silenciando a los que están frente a mí. Yo estoy diciendo: “Tú la amas y ella te ama”. Eso es llamar con el nombre de Dios. Y desde ese momento, los hombres comenzaron a llamar con el nombre de Dios.
Si de verdad me crees, comprobarás mis palabras al ponerlas a prueba. Las dos mujeres lo han comprobado y compartieron sus experiencias conmigo. No puedo describirte la emoción que siento cuando sé que me has escuchado al punto de aplicar mis palabras. Una, que es el testigo interno, llevó esto a lo profundo y vio dentro de la eternidad. La otra conoce la verdad y la cree en este nivel de su ser. Desde este nivel trajo de regreso su equipaje con todo su contenido intacto, mientras que la otra fue a un nivel más profundo de su ser para descubrir que no había nada afuera sino ella misma.
Los menonitas son solo expresiones de fijaciones. No han cambiado su vestimenta exterior en 300 años. Para satisfacer su conciencia, te prestarán un dólar y no aceptarán ningún interés por el préstamo; pero pueden sentirse justificados comprando tierra y reteniéndola hasta que el precio suba. Ves, el ser humano tiene algo peculiar e innato que justifica todo lo que hace, haciéndolo puro a sus propios ojos.
Pero yo te digo: tu imaginación se manifiesta en las imaginaciones de los hombres. El mundo está desempeñando su papel porque tú estás imaginando en cada momento del tiempo. ¿Quién sabe quién está pisando el lagar esta noche, causando el cambio sutil en la mente de los hombres? Tal vez se siente acusado injustamente y ahora está sentado en la cárcel pensando en vengarse de la sociedad. Eso es pisar el lagar. Cuando puede elevar sus pensamientos al punto de la visión, el acto queda cometido, y se manifestará en el mundo de los hombres.
La visión es simplemente despertar dentro del sueño. Dormido, pareces ser la víctima de tus sueños; pero despierto, como estás aquí, puedes volverte selectivo. Ella despertó en su sueño, convirtiéndolo en visión. Al darse cuenta de que comenzó como un sueño y, por lo tanto, debía seguir siendo un sueño, supo que las personas eran solo ella misma hecha visible, para poder cambiarlas. Al colocar el pensamiento de amor en la mente del hombre, él se volvió consciente de su cambio radical de pensamiento, aunque totalmente inconsciente de quién lo produjo.
¿Quién sabe quién está produciendo hoy los cambios en la mente de los hombres, produciendo guerra o paz? Podría ser alguna mujer pisando el lagar; o, como dijo Yeats, podría estar en la mente de algún pastorcito, encendiendo sus ojos por un momento antes de seguir su camino. Soñando con heroísmo, con batallas nobles donde él era el héroe, ese pequeño puede hacer que la sangre corra. Si sabes quién eres y cómo opera la imaginación, aprenderás a controlar tus actividades imaginales. Si no, serán controladas por otro, y te convertirás en su víctima.
Cada vez que ejercitas tu imaginación con amor en favor de otro, has hecho lo correcto. Pero si no se hace con amor, hay un signo de interrogación, porque Dios es amor (1 Juan 4:8). Este conocimiento no es el resultado de algún razonamiento filosófico, sino de la autorrevelación. Dios se reveló dentro de mí y ahora sé que Dios es Amor infinito. Sí, también es Poder y Sabiduría infinitos, pero el poder sin amor puede producir horror.
Yo le digo a todos: créanme. El Jesús de la Escritura y el Jehová de la Escritura son su propia y maravillosa imaginación humana. No hay otro Dios, y Dios es amor. Un día conocerán esta verdad, pero mientras tanto créanme como lo hizo la mujer. Cuando su impulso humano natural era maldecir, ella bendijo imaginando su equipaje sobre la cama. Luego realizó en su imaginación lo que haría en la carne si su deseo ya estuviera proyectado en la pantalla del espacio. Este mundo es una obra de teatro, poblada por personas con disfraces. Tú eres su autor, escribiendo tu obra. Puedes cambiarla, como lo hizo mi amiga, y probarte a ti mismo que puedes tomar una idea fija, simbolizada como un menonita, y cambiarla.
Créeme, imaginar sí crea realidad. Tómame en serio. Nunca conocerás a Jesús hasta que conozcas el secreto de imaginar, porque tu imaginación es Él. Si de verdad crees en Dios, cree en tu propia imaginación, porque es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. El poder y la sabiduría del acto imaginario de aquella señora influyeron en todo el mundo exterior y produjeron esa bolsa supuestamente “perdida” y la devolvieron.
Te digo que solo hay un poder en el universo. Lo llamamos con el nombre de Dios o de Jesús. Pero si piensas en Jesús como alguien externo, que vivió hace dos mil años, nunca lo conocerás. Tampoco conocerás jamás a Dios si lo piensas como una fuerza impersonal. Dios es una persona porque tú eres una persona. Él se hizo tú, así como se hizo todos nosotros, para que nosotros podamos llegar a ser como Él es.
Toma mi mensaje en tu corazón y aplícalo desde ahora. Puedes ser el hombre que te gustaría ser. No empieces a soñar con ello. Despierta y piensa desde ello. No te preocupes por tratar de conocer a las personas “correctas”. Ellas son simplemente reflejos de la actividad que has colocado dentro de ti. Cambia tus pensamientos y cambiarás el comportamiento de quienes te rodean, porque no son nada más que tú mismo hecho visible.
Llegará el día en que despertarás de este sueño, y verás lo que mi amigo vio en otro aspecto del sueño: que el mundo está muerto, y que solo es el reflejo de una actividad de la imaginación humana. Entonces partirás, dejando el mundo tal como está para que otros jueguen en él, mientras tú regresas al ser que realmente eres, el Señor Dios mismo, el creador del sueño.
Ahora entremos en el silencio.f
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