Conferencia de Neville Goddard (1948-00-00)
Pregunta 1: ¿Cuál es el significado de las insignias en las cubiertas de tus libros?
Respuesta: Es un ojo colocado sobre un corazón, que a su vez está colocado sobre un árbol cargado de frutos, lo que significa que aquello de lo que eres consciente y aceptas como verdad, eso es lo que vas a manifestar. Porque como piensa el hombre dentro de sí, así es él (Proverbios 23:7, LBLA).
Pregunta 2: Me gustaría estar casada, pero no he encontrado al hombre adecuado. ¿Cómo imagino un marido?
Respuesta: Estar siempre enamorada de los ideales: ese es el estado ideal que cautiva la mente. No limites el estado del matrimonio a un hombre en particular, sino a una vida plena, rica y abundante. Deseas experimentar la alegría del matrimonio. No modifiques tu sueño, sino realízalo haciéndolo más hermoso. Luego condensa tu deseo en una sola sensación o acto que implique su cumplimiento.
En este mundo occidental, una mujer lleva un anillo de bodas en el dedo anular de la mano izquierda. La maternidad no implica necesariamente matrimonio; la intimidad no implica necesariamente matrimonio, pero sí un anillo de bodas. Relájate en un sillón cómodo, o acuéstate boca arriba, e induce un estado cercano al sueño. Entonces asume la sensación de estar casada. Imagina un anillo de bodas en tu dedo. Tócalo. Gíralo alrededor del dedo. Pásalo sobre el nudillo. Mantén la acción hasta que el anillo tenga nitidez y sensación de realidad. Llega a estar tan absorta sintiendo el anillo en el dedo que, cuando abras los ojos, te sorprendas de que no esté allí.
Si eres un hombre que no usa anillo, podrías asumir una mayor responsabilidad. ¿Cómo te sentirías si tuvieras una esposa a quien cuidar? Asume la sensación de ser un hombre felizmente casado ahora mismo.
Pregunta 3: ¿Qué debo hacer para inspirar pensamientos creativos como los que se necesitan para escribir?
Respuesta: ¿Qué debes hacer? Asume que la historia ya ha sido escrita y aceptada por una gran editorial. Reduce la idea de ser escritor a la sensación de satisfacción. Repite la frase: “¿¡No es maravilloso!?” o “Gracias, gracias, gracias”, una y otra vez, hasta que te sientas realizado. O imagina a un amigo felicitándote.
Hay innumerables maneras de implicar el éxito, pero siempre ve hasta el final. Tu aceptación del final induce su cumplimiento. No pienses en conseguir el estado de ánimo para escribir, sino vive y actúa como si ahora fueras el autor que deseas ser. Asume que tienes el talento para escribir. Piensa en el modelo que quieres proyectar hacia el exterior.
Si escribes un libro y nadie está dispuesto a comprarlo, no hay satisfacción. Actúa como si la gente estuviera hambrienta de tu trabajo. Vive como si no pudieras producir historias o libros lo suficientemente rápido como para satisfacer la demanda. Persiste en esa asunción, y todo lo necesario para alcanzar tu meta rápidamente florecerá, y tú lo expresarás.
Pregunta 4: ¿Cómo imagino una audiencia más amplia para mis charlas?
Respuesta: Puedo responderte mejor compartiendo la técnica utilizada por un profesor muy capaz que conozco. Cuando este hombre llegó por primera vez a este país, comenzó a hablar en una sala pequeña en la ciudad de Nueva York. Aunque solo asistían cincuenta o sesenta personas a su reunión del domingo por la mañana y se sentaban al frente, este profesor se colocaba en el podio e imaginaba una vasta audiencia. Entonces decía al espacio vacío: “¿Pueden oírme hasta allá atrás?”
Hoy en día, este hombre habla en el Carnegie Hall de Nueva York ante aproximadamente 2,500 personas cada domingo por la mañana y los miércoles por la tarde. Él quería hablar a multitudes. No era modesto. No trató de engañarse a sí mismo, sino que construyó una multitud en su propia conciencia, y las multitudes llegaron. Colócate frente a una gran audiencia. Dirígete a esa audiencia en tu imaginación. Siente que estás en ese escenario, y tu sensación proporcionará los medios.
Pregunta 5: ¿Es posible imaginar varias cosas al mismo tiempo, o debo limitar mi imaginar a un deseo?
Respuesta: Personalmente, me gusta limitar mi acto imaginativo a un solo pensamiento, pero eso no significa que me detenga ahí. A lo largo de un día puedo imaginar muchas cosas, pero en lugar de imaginar un montón de cosas pequeñas, me permito sugerirte que imagines algo tan grande que incluya todas las cosas pequeñas.
En lugar de imaginar riqueza, salud y amigos, imagina estar extasiado. No podrías estar extasiado y tener dolor. No podrías estar extasiado y estar amenazado por un aviso de desalojo. No podrías estar extasiado si no estuvieras disfrutando plenamente de la amistad y el amor. ¿Cuál sería la sensación si estuvieras extasiado, sin saber qué fue lo que pasó para producir tu éxtasis?
Reduce la idea del éxtasis a una sola sensación: “¿¡No es maravilloso!?” No permitas que la mente racional y consciente pregunte por qué, porque si lo hace, comenzará a buscar causas visibles, y entonces la sensación se perderá. Por el contrario, repite una y otra vez: “¿¡No es maravilloso!?” Suspende el juicio en cuanto a qué es lo maravilloso. Captura la sensación única de la maravilla de todo ello, y las cosas sucederán para dar testimonio de la verdad de esa sensación. Y te lo prometo: incluirá todas las cosas pequeñas.
Pregunta 6: ¿Con qué frecuencia debo realizar el acto imaginario: unos días o varias semanas?
Respuesta: En el libro del Génesis se cuenta la historia de Jacob luchando con un ángel (Génesis 32:24–30). Esta historia nos da la clave de lo que estamos buscando: que cuando se alcanza la satisfacción, la impotencia le sigue. Cuando la sensación de realidad es tuya —al menos por el momento—, eres mentalmente impotente. El deseo de repetir el acto de la oración se pierde, habiendo sido reemplazado por la sensación de logro. No puedes persistir en querer lo que ya tienes. Si asumes que eres lo que deseas ser hasta el punto del éxtasis, ya no lo quieres.
Tu acto imaginario es tanto un acto creativo como un acto físico, en el que el hombre se detiene, se encoge y es bendecido; pues cuando el hombre crea en su propia semejanza, también lo hace su acto imaginario, transformándose en la semejanza de su asunción. Sin embargo, si no alcanzas el punto de satisfacción, repite la acción una y otra vez hasta que sientas como si lo tocaras y virtud saliera de ti (cf. Marcos 5:30, LBLA).
Pregunta 7: Me han enseñado a no pedir cosas terrenales, solo para el crecimiento espiritual; sin embargo, el dinero y las cosas son lo que necesito.
Respuesta: Debes ser honesto contigo mismo. A lo largo de las Escrituras se hace la pregunta: “¿Qué quieres de mí?” (cf. Marcos 10:51, LBLA). Algunos querían ver, otros querían comer, y otros más querían ser enderezados, o: “Que mi hijo viva” (cf. Mateo 15:32; Juan 4:49, LBLA).
Tu ser, dimensionalmente más grande, te habla a través del lenguaje del deseo. No te engañes a ti mismo. Sabiendo lo que quieres, afirma que ya lo tienes, pues es la buena voluntad de tu Padre dártelo (cf. Lucas 12:32, LBLA); y recuerda: lo que deseas, ya lo tienes.
Pregunta 8: Cuando has asumido tu deseo, ¿tienes en cuenta la constante presencia de ese Ser más grande protegiéndote y dándote tu asunción?
Respuesta: La aceptación del final induce los medios. Asume la sensación de tu deseo cumplido, y el tú, dimensionalmente más grande, determinará los medios. Cuando te apropias de un estado como si ya lo tuvieras, la actividad del día será desviar de tu mente todos los pensamientos ansiosos, de modo que no busques señales. No tienes que llevar la sensación de que alguna presencia lo va a hacer por ti, sino que sabes que ya está hecho. Sabiendo que ya está hecho, anda como si lo fuera, y las cosas sucederán para que así sea.
No tienes que preocuparte por una presencia haciendo algo por ti. El tú profundo, dimensionalmente más grande, ya lo ha hecho. Todo lo que haces es ir al lugar donde lo encuentras. Recuerda la historia del hombre que dejó al Maestro y, de camino a su casa, se encontró con su criado, quien le dijo: “Tu hijo vive”. Y cuando preguntó a qué hora había sucedido eso, el criado respondió: “A la hora séptima”. A la misma hora en que él asumió su deseo, le fue hecho, pues fue a la hora séptima cuando el Maestro dijo: “Tu hijo vive” (Juan 4:50–53, LBLA).
Tu deseo ya está concedido. Camina como si lo estuviera, y aunque el tiempo late lentamente en esta dimensión de tu ser, no obstante te traerá la confirmación de tu asunción. Sin embargo, os pido que no seáis impacientes. Si hay algo de lo que realmente tenéis necesidad, es de la paciencia.
Pregunta 9: ¿No hay una ley que dice que no puedes obtener algo por nada? ¿No debemos ganarnos lo que deseamos? Respuesta: ¡La creación está terminada! Es la buena voluntad de tu Padre darte el reino. La parábola del hijo pródigo es tu respuesta. A pesar del desperdicio del hombre, cuando recupera el sentido y recuerda quién es él, come del ternero cebado de la abundancia y viste la túnica y el anillo de autoridad. No hay nada que ganar. La creación fue terminada en la fundación del tiempo. Tú, como hombre, eres Dios hecho visible con el propósito de mostrar lo que es, no lo que ha de ser. No creas que debes trabajar en tu salvación con el sudor de tu frente. No faltan cuatro meses hasta la cosecha, los campos ya están blancos, simplemente empuja la hoz.
Pregunta 10: ¿La idea de que la creación está acabada no le priva a uno de su iniciativa?
Respuesta: Si observas un evento antes de que ocurra, entonces el evento que se produzca debe estar predeterminado desde el punto de vista de estar despierto en este mundo tridimensional. Sin embargo, tú no tienes que encontrar lo que observas. Puedes, cambiando tu concepto de tí mismo, interferir con tu futuro y moldearlo en armonía con tu concepto cambiado de tí mismo.
Pregunta 11: ¿Esta capacidad de cambiar el futuro no niega que la creación esté terminada?
Respuesta: No. Tú, al cambiar tu concepto de ti mismo, cambias tu relación con las cosas. Si reordenas las palabras de una obra para escribir una diferente, no has creado nuevas palabras, sino que simplemente tuviste la oportunidad de reordenarlas. Tu concepto de ti mismo determina el orden de los eventos que encuentras. Ellos están en la fundación del mundo, pero no su orden de colocación.
Pregunta 12: ¿Por qué alguien que trabaja duro en la metafísica siempre parece tener necesidades?
Respuesta: Porque en realidad no ha aplicado la metafísica. No estoy hablando de un enfoque tibio de la vida, sino de una aplicación diaria de la ley de la conciencia. Cuando te apropias de un bien, no hay necesidad de que un hombre o un estado actúen como el medio por el cual ese bien vendrá.
Viviendo en un mundo de personas, el dinero es necesario en mi vida cotidiana. Si te invito a almorzar mañana, tengo que pagar la cuenta. Al salir del hotel, tengo que pagar la habitación. Para tomar el tren de regreso a Nueva York, mi pasaje debe estar pagado. Necesito dinero, y tiene que estar ahí. Yo no voy a decir: “Dios sabe más, y Él sabe que necesito dinero”. Por el contrario, ¡me apropiaré del dinero como si ya lo tuviera!
¡Debemos vivir con valentía! Tenemos que ir por la vida como si poseyéramos lo que queremos poseer. No pienses que porque ayudaste a otra persona, alguien fuera de ti vio tus buenas obras y te dará algo para aliviar tu carga. No hay nadie que lo haga por ti. Tú, tú mismo, debes ir valientemente a apropiarte de lo que tu Padre ya te ha dado.
Pregunta 13: ¿Puede una persona sin educación educarse a sí misma al asumir la sensación de ser educada?
Respuesta: Sí. A un interés despertado se le concede información por todas partes. Debes desear sinceramente estar bien educado. El deseo de ser culto, seguido por la asunción de que lo eres, te hace selectivo en tu lectura. A medida que avanzas en tu educación, automáticamente te vuelves más selectivo, más exigente en todo lo que haces.
Pregunta 14: Mi esposo y yo estamos viniendo a clase juntos. ¿Debemos hablar de nuestros deseos con los demás?
Respuesta: Hay dos dichos espirituales que recorren toda la Biblia. Uno de ellos es: “Ve y no lo digas a nadie” (cf. Marcos 1:44, LBLA), y el otro es: “Os lo he dicho antes de que suceda, para que cuando suceda, creáis” (cf. Juan 14:29, LBLA). Se necesita valentía espiritual para decirle a otro que tu deseo ya está cumplido antes de que sea visto en el exterior. Si no tienes ese tipo de audacia, entonces es mejor guardar silencio.
Yo, personalmente, disfruto contarle mis planes a mi esposa, ya que ambos obtenemos una gran emoción cuando llegan a manifestarse. La primera persona a quien un hombre quiere demostrar esta ley es a su esposa. Se ha dicho que Mahoma es eternamente grande porque su primera discípula fue su esposa.
Pregunta 15: ¿Mi esposo y yo deberíamos trabajar en el mismo proyecto o en proyectos separados?
Respuesta: Eso depende totalmente de ustedes. Mi esposa y yo tenemos intereses diferentes; sin embargo, tenemos mucho en común. ¿Recuerdan la historia que conté acerca de nuestro regreso a los Estados Unidos esta primavera? Sentí que era mi deber como esposo conseguir el pasaje de regreso a América, así que me apropié de eso para mí mismo.
Siento que hay ciertas cosas que están del lado de mi esposa del contrato, tales como mantener una casa limpia y bonita, y encontrar la escuela apropiada para nuestra hija, así que ella se encarga de ellas. Muy a menudo mi esposa me pide que imagine por ella, como si tuviera más fe en mi capacidad para hacerlo que en la suya propia. Eso me halaga, porque todo hombre digno de ese nombre quiere sentir que su familia tiene fe en él. Pero no veo nada de malo en la comunión entre dos que se aman.
Pregunta 16: Yo podría pensar que, si entro demasiado en el estado de sueño, tendría una falta de sensación.
Respuesta: Cuando hablo de la sensación no me refiero a la emoción, sino a la aceptación del hecho de que el deseo se ha cumplido. Al sentirse agradecido, satisfecho o agraciado, es fácil decir: “Gracias”, “¿¡No es maravilloso!?” o “Está terminado”. Cuando entras en un estado de agradecimiento, puedes despertar sabiendo que ya está hecho, o quedarte dormido en la sensación del deseo cumplido.
Pregunta 17: ¿Es el amor un producto de tu propia conciencia? Respuesta: Todas las cosas existen en tu conciencia, sean amor u odio. Nada viene de fuera. Las colinas en las que buscas ayuda son las de orden interior. Tus sentimientos de amor, odio o indiferencia surgen todos de tu propia conciencia. Tú eres infinitamente más grande de lo que jamás podrías concebir ser. Nunca, en la eternidad llegarás a alcanzar el tú último. Así eres de maravilloso. El amor no es un producto tuyo, tú eres amor, pues eso es lo que es Dios y el nombre de Dios es YO SOY, el mismo nombre con que te llamas a tí mismo antes de hacer la afirmación en cuanto al estado en que estás ahora.
Pregunta 18: Supongamos que mis deseos no pueden materializarse por seis meses a un año, espero para imaginarlos?
Respuesta: Cuando el deseo está en tí, ese es el momento de aceptar tu deseo en su plenitud. Tal vez hay razones por las que la urgencia te es dada en este momento. Tu ser tridimensional puede pensar que no puede ser ahora, pero tu mente cuatridimensional sabe que ya lo es, así que el deseo debe ser aceptado por tí como un hecho físico ahora. Supón que tú quieres construir una casa. La urgencia de tenerla es ahora, pero va a tomar tiempo para que los árboles crezcan y el carpintero construya la casa. Aunque la urgencia parezca grande, no esperes para adaptarte a ella. Reclama la posesión ahora y déjala objetivarse en su propia extraña manera. No digas que tomará seis meses o un año. En el momento en el que el deseo viene a tí, ¡asúmelo ya como un hecho! Tú y sólo tú has dado a tu deseo un intervalo de tiempo y el tiempo es relativo en lo que respecta a este mundo. No esperes para que nada pase, acéptalo ahora como si fuera y ve qué pasa. Cuando tienes un deseo, el tú más profundo, que los hombres llaman Dios, está hablando. Él te urge, a través del lenguaje del deseo, a aceptar lo que es, ¡no lo que ha de ser! El deseo es simplemente su comunión contigo, diciéndote que tu deseo es tuyo, ¡ahora! Tu aceptación de este hecho es demostrada por tu total adaptación a él como si fuera cierto.
Pregunta 19: ¿Por qué algunos de nosotros morimos jóvenes?
Respuesta: Nuestras vidas no son, en retrospectiva, medidas por años sino por el contenido de esos años.
Pregunta 20: ¿Qué sería para ti una vida plena?
Respuesta: Una variedad de experiencias. Cuanto más variadas sean, más rica es tu vida. A la muerte tú funcionas en un mundo dimensionalmente más grande, y tocas tu partitura en un teclado hecho de una vida de experiencias humanas. Por lo tanto, mientras más variadas tus experiencias, más fino es tu instrumento y más rica es tu vida.
Pregunta 21: ¿Qué pasa con un niño que muere al nacer?
Respuesta: El niño que ha nacido, vive para siempre, ya que nada muere. Puede parecer que el niño que muere al nacer no tiene el teclado de la experiencia humana, pero, como dijo una vez un poeta: «Él dibujó un círculo y me dejó afuera, fue herético, indignante, una desconsideración. ¡Pero el Amor y yo fuimos más inteligentes! Dibujamos un círculo que le incluyó a él!»(1) El enamorado tiene acceso a las experiencias sensoriales del amante. Dios es amor; por lo que, en última instancia, cada uno tiene un instrumento, cuyo teclado es las impresiones sensoriales de todos los hombres.
Pregunta 22: ¿Cuál es tu técnica de oración?
Respuesta: Se inicia con el deseo, porque el deseo es la fuente principal de la acción. Debes conocer y definir tu objetivo, entonces condénsalo en una sensación que implique el cumplimiento. Cuando tu deseo esté claramente definido, inmoviliza tu cuerpo físico y experimenta, en tu imaginación, la acción que implica su cumplimiento. Repite este acto una y otra vez hasta que tenga la vividez y la sensación de la realidad. O bien, condensa tu deseo en una sola frase que implique el cumplimiento, tal como: «Gracias Padre», «¿No es maravilloso?», o «Se ha terminado». Repite esa frase o acción condensada en tu imaginación una y otra vez. Entonces, o despiertas de ese estado o te deslizas en lo profundo. No importa, pues el acto está hecho cuando tú lo aceptas completamente como terminado en ese estado soñoliento, adormecido.
Pregunta 23: Dos personas quieren el mismo puesto. Una lo tiene. La otra lo tenía y ahora lo quiere recuperar.
Respuesta: Tu Padre (el tú dimensionalmente más grande) tiene caminos y medios que tú no conoces. Acepta su sabiduría. Siente que tu deseo está cumplido, entonces permite a tu Padre dártelo a tí. La presente puede ser promovida a un puesto más alto, o casarse con un hombre de gran riqueza y renunciar a su trabajo. A ella le puede venir una gran cantidad de dinero, o optar por trasladarse a otro estado. Muchas personas dicen que quieren trabajar, pero yo cuestiono eso seriamente. Quieren seguridad y condicionan la seguridad a un trabajo. Pero yo realmente no creo que la chica media verdaderamente quiera levantarse por la mañana e ir a trabajar.
Pregunta 24: ¿Cuál es la causa de la enfermedad y el dolor?
Respuesta: El cuerpo físico es un filtro emocional. Muchas enfermedades humanas, consideradas hasta ahora puramente físicas, son ahora reconocidas como enraizadas en trastornos emocionales. El dolor viene de la falta de relajación. Cuando duermes no hay dolor. Si estás bajo un anestésico, no hay dolor porque estás relajado, por así decirlo. Si tienes dolor, es porque estás tenso y tratando de forzar algo. Tú no puedes obligar a una idea a encarnarse, simplemente te la apropias. Es una atención con mínimo esfuerzo. Sólo la práctica te llevará a ese punto donde se puede estar atento y aún estar relajado. La atención es tensión hacia un fin, y la relajación es justo lo opuesto. Aquí hay dos ideas completamente opuestas que debes mezclar hasta que aprendas, a través de la práctica, cómo estar atento, pero no tenso. La palabra «contención» significa «atención con mínimo esfuerzo». En el estado de contención estás sostenido por la idea sin tensión.
Pregunta 25: No importa lo mucho que intente para ser feliz, por debajo, tengo una sensación melancólica de ser dejada fuera. ¿Por qué?
Respuesta: Porque sientes que no te quieren. Si yo fuera tú, yo asumiría que soy querida. Tú conoces la técnica. La asunción de que eres querida puede parecer falsa cuando la asumes al principio, pero si te sientes querida y respetada, y persistes en esa asunción, te sorprenderás de cómo los demás te buscarán. Comenzarán a ver cualidades en ti que nunca habían visto antes. Te lo prometo. Si tú asumieras que eres querida, lo serás.
Pregunta 26: Si la seguridad vino a mí a través de la muerte de un ser querido, ¿provoqué yo esa muerte?
Respuesta: No pienses ni por un segundo que tú provocaste una muerte por asumir seguridad. El tú más grande no va a dañar a nadie. Lo ve todo y, sabiendo la duración de la vida de todos, puede inspirar al otro para darte lo que puede cumplir tu asunción. Tú no mataste a la persona que te nombró en su testamento. Si, unos días después de tu completa aceptación de la idea de seguridad, el tío Juan hizo su salida de este plano tridimensional y te dejó su patrimonio, es sólo porque era hora de que el tío Juan se fuera. Él no murió un segundo antes de su tiempo, sin embargo. El tú más grande vio el plazo de vida de Juan y lo usó como el modo para lograr el cumplimiento de tu sensación de seguridad. La aceptación del fin induce los medios hacia el cumplimiento de ese fin. No te preocupes de nada salvo del fin. Siempre ten en cuenta que la responsabilidad de hacerlo así es completamente eliminada de tus hombros. ¡Es tuyo porque tú lo aceptaste así!
Pregunta 27: Tengo más de un objetivo. ¿Sería ineficaz concentrarse en objetivos diferentes en diferentes períodos de concentración?
Respuesta: Me gusta tomar una ambición absorbente, limitarla a una única frase o acto corto que implique cumplimiento, pero no limito mi ambición. Sólo sé que mi objetivo real incluirá todos los pequeños.
Pregunta 28: Me resulta difícil cambiar mi concepto de mí mismo. ¿Por qué?
Respuesta: Porque tu deseo de cambio no se ha despertado. Si te hubieras enamorado de lo que realmente quieres ser, te convertirías en ello. Se necesita un hambre intensa para lograr una transformación de uno mismo.
“Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así te anhela mi alma, oh Dios” (Salmos 42:1, LBLA).
Si llegaras a estar tan sediento de perfección como el cervatillo lo está de agua —aun desafiando el peligro en la selva—, llegarías a ser perfecto.
Pregunta 29: Estoy contemplando un negocio de riesgo. Significa mucho para mí, pero no puedo imaginar cómo puede llegar a ser.
Respuesta: Tú eres relevado de esa responsabilidad. Tú no tienes que hacerlo realidad, ¡ya lo es! Aunque tu concepto de tí mismo parezca tan alejado de la empresa que ahora contemplas, existe ahora como una realidad dentro de ti. Pregúntate cómo te sentirías y lo que harías si tu negocio de riesgo fuera un gran éxito. Identifícate con ese carácter y sentimiento y te sorprenderás de lo rápidamente que realizarás tu sueño. El único sacrificio que estás llamado a hacer es renunciar a tu actual concepto de tí mismo y apropiarte del deseo que quieres expresar.
Pregunta 30: Como estudiante de metafísica me han enseñado a creer que las creencias de la raza y las asunciones universales me afectan. ¿Quieres decir que sólo en la medida que doy a estas creencias universales poder sobre mí, soy influenciado por ellas?
Respuesta: Sí. Es sólo tu punto de vista individual, mientras tu mundo está siempre dando testimonio de tu actual concepto de tí mismo. Si alguien te ofende, cambia tu concepto de tí mismo. Esa es la única manera de que los demás cambien. El periódico de esta noche puede ser leído por seis personas cualquiera en esta sala y ni dos interpretarán la misma historia de la misma manera. Uno será exaltado, otro deprimido, otro indiferente, y así sucesivamente, sin embargo, es la misma historia. Asunciones universales, creencias de raza, llámalas como quieras, no son importantes para tí. Lo que es importante es tu concepto, no de otro, sino de tí mismo, pues el concepto que tienes de tí mismo determina el concepto que tienes de los demás. Deja a los demás en paz. ¿Qué son para tí? Sigue tus propios deseos. Esa ley está siempre en funcionamiento, siempre absoluta. Tu conciencia es la roca sobre la que todas las estructuras descansan. Observa de lo que tú estás consciente. Tú no necesitas preocuparte por los demás, porque estás sustentado por lo absoluto de esta ley. Ningún hombre viene a tí por su propia decisión, sea bueno, malo o indiferente. ¡Él no te eligió a tí! ¡Tú lo elegiste a él! Fue atraído hacia ti por lo que tú eres. Tú no puedes destruir el estado que otro representa mediante la fuerza. Por el contrario, déjalo en paz. ¿Qué es él para tí? Sube a un nivel de conciencia más alto y encontrarás un nuevo mundo esperándote, y mientras tú te santificas, los demás son santificados.
Pregunta 31: ¿Quién escribió la Biblia?
Respuesta: La Biblia fue escrita por hombres inteligentes que utilizaban mitos solares y fálicos para revelar verdades psicológicas. Pero nosotros hemos confundido su alegoría con la historia y, por tanto, hemos fracasado en ver su verdadero mensaje. Es extraño, pero cuando la Biblia fue lanzada al mundo, y la aceptación parecía estar a la vista, la gran Biblioteca de Alejandría fue quemada hasta los cimientos, sin dejar ningún registro de cómo la Biblia llegó a ser. Poca gente pueden leer otros idiomas, por lo que no pueden comparar sus creencias con otras. Nuestras iglesias no nos animan a comparar. ¿Cuántos de los millones que aceptan la Biblia como un hecho, alguna vez la cuestionan? Creen que es la palabra de Dios, aceptan ciegamente las palabras y así pierden la esencia que contienen. Habiendo aceptado el vehículo, no entienden lo que el vehículo transmite.
Pregunta 32: ¿Utilizas los apócrifos?
Respuesta: No en mi enseñanza. Tengo varios volúmenes de ellos en casa. Ellos no son superiores a los sesenta y seis libros de nuestra Biblia actual. Están simplemente contando la misma verdad de un modo diferente. Por ejemplo, se cuenta la historia de Jesús, cuando era niño, observando a los niños hacer pájaros de barro. Tomando los pájaros en sus manos, ellos pretenden que los pájaros están volando. Jesús se acerca y destruye los pájaros con sus manos. Mientras ellos empiezan a llorar, toma uno de los pájaros rotos y lo remodela. Sosteniéndolo en alto, sopla sobre él y el pájaro levanta el vuelo. He aquí una historia de alguien que vino a romper los ídolos en las mentes de los hombres, luego les muestra cómo usar la misma sustancia y remodelarlos en una bella forma y darles vida. Eso es lo que esta historia está tratando de transmitir. «Yo vengo, no para traer paz, sino una espada.» La verdad mata todas las pequeñas gallinas de barro de la mente; mata las ilusiones y luego las remodela en un nuevo patrón que hace al hombre libre.
Pregunta 33: Si Jesús era un personaje ficticio creado por los escritores bíblicos con el fin de ilustrar ciertos dramas psicológicos, ¿cómo explicas el hecho de que él y su filosofía sean mencionados en la historia no religiosa y no cristiana de aquellos tiempos? ¿No eran Poncio Pilato y Herodes funcionarios romanos de carne y hueso en aquellos días?
Respuesta: La historia de Jesús es idéntica a la historia del salvador hindú, Krishna. Son los mismos personajes psicológicos. Se suponía que ambos habían nacido de madres vírgenes. Los gobernantes de la época los buscaron para destruirlos cuando eran niños. Ambos sanaban a los enfermos, resucitaban a los muertos, enseñaban el evangelio del amor y tuvieron una muerte de mártires por la humanidad. Tanto los hindúes como los cristianos creen que su salvador es Dios hecho hombre.
Hoy la gente cita a Sócrates; sin embargo, la única prueba de que Sócrates alguna vez existiera está en las obras de Platón. Se dice que Sócrates bebió la cicuta, pero yo te pregunto: ¿quién es Sócrates? Una vez cité un verso de Shakespeare y una señorita me dijo: “Pero Hamlet dijo eso”. Hamlet nunca lo dijo; Shakespeare escribió esas líneas y puso las palabras en la boca de un personaje que creó y llamó Hamlet.
San Agustín dijo una vez: “Eso que ahora es llamado la religión cristiana existió entre los antiguos. Empezaron a llamar al cristianismo la verdadera religión; sin embargo, nunca existió».
Pregunta 34: ¿Utilizas afirmaciones y negaciones?
Respuesta: Dejemos esas escuelas de pensamiento que utilizan afirmaciones y negaciones. La mejor afirmación —y la única efectiva— es una asunción que, en sí misma, implique la negación del estado anterior. La mejor negación es la total indiferencia. Las cosas se marchitan y mueren a causa de la indiferencia; se mantienen vivas gracias a la atención. No niegas algo diciendo que no existe. Por el contrario, le pones sentimiento al reconocerlo, y lo que reconoces como verdad es verdad para ti, sea bueno, malo o indiferente.
Pregunta 35: ¿Es posible que alguien parezca muerto y, sin embargo, no lo esté?
Respuesta: Se decía que el general Lee había nacido dos años después de que su madre, a quien se creyó muerta, fue enterrada viva. Por suerte para ella, no fue embalsamada ni enterrada en la tierra, sino en una bóveda, donde alguien la escuchó gritar y la liberó. Dos años más tarde, la señora Lee dio a luz a un hijo que se convirtió en el general Lee. Eso forma parte de la historia de este país.
Pregunta 36: ¿Cómo podría alguien que fue pobre en su juventud convertirse en un éxito en la vida?
Respuesta: Somos criaturas de hábito, formando patrones mentales que se repiten una y otra vez. Aunque el hábito actúa como una ley irresistible que conduce a repetir los mismos patrones, no es una ley, pues tú y yo podemos cambiarlos. Muchos hombres de éxito, como Henry Ford, Rockefeller y Carnegie, fueron pobres en su juventud. Muchos de los grandes nombres en este país provienen de familias pobres; sin embargo, dejaron tras de sí grandes logros en el mundo político, artístico y financiero.
Una noche, un amigo mío asistió a una reunión de jóvenes ejecutivos de publicidad. El orador de la noche dijo a esos jóvenes: “Solo tengo una cosa que decirles esta noche, y es: háganse grandes, y no pueden fracasar”.
Tomando una pecera común, la llenó con dos bolsas: una de nueces y la otra de frijoles pequeños. Al mezclarlas con la mano, comenzó a sacudir el recipiente y dijo: “Este recipiente es la vida. No puedes detener su sacudida, ya que la vida es un ritmo vital constante y pulsante, pero observen”. Y, mientras observaban, las nueces grandes subieron a la parte superior del recipiente, mientras que los frijoles pequeños cayeron al fondo.
Mirando dentro del recipiente, el hombre preguntó: “¿Quién de ustedes se está quejando, preguntando por qué?” Luego añadió: “No es extraño: el sonido viene del recipiente y no de afuera. Un frijol se está quejando de que, si hubiera tenido el mismo entorno que la nuez, él también habría hecho grandes cosas, pero nunca tuvo la oportunidad”.
Entonces tomó un frijol pequeño del fondo del recipiente y lo colocó arriba, diciendo: “Yo puedo mover el frijol por mera fuerza, pero no puedo detener que el recipiente de la vida sea sacudido”; y mientras sacudía el recipiente, el frijol pequeño, una vez más, se deslizó hasta el fondo.
Al oír otra voz de queja, preguntó: “¿Qué es eso que oigo? ¿Estás diciendo que debería tomar a uno de esos tipos grandes que cree que es tan grande y ponerlo en el fondo, y ver qué le sucede? ¿Crees que será tan limitado como tú, porque será privado de la oportunidad de grandes cosas, como tú? Veamos”. Entonces el orador tomó una de las nueces grandes y la empujó hasta el fondo del recipiente, diciendo: “Aun así, no puedo detener que el recipiente se sacuda”; y, mientras las personas observaban, la nuez grande volvió a subir.
Entonces el orador añadió:
“Señores, si realmente quieren tener éxito en la vida, háganse grandes”.
Mi amigo tomó este mensaje muy en serio y comenzó a asumir que era un hombre de negocios exitoso. Hoy en día es verdaderamente un gran hombre, si juzgas el éxito en dólares. Ahora emplea a más de mil personas en la ciudad de Nueva York. Cada uno de ustedes puede hacer lo que él hizo. Asume que eres lo que quieres ser. Camina en esa asunción, y se materializará en hecho.
FIN.
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